Haunted Lands reseña – Diseño y temática que marcan la diferencia
Haunted Lands, un título que llega a nuestras estanterías en España gracias a la editorial SD Games. Se trata de un eurogame competitivo diseñado por Leonardo Romano e ilustrado por Paolo Scippo. Podremos jugar partidas de 2 a 4 jugadores con una duración aproximada de 60 minutos y una edad recomendada a partir de los 14 años.
PERCEPTORES FRENTE A LO DESCONOCIDO

Lo primero que enamora de Haunted Lands es su temática, que se integra de manera sorprendentemente ágil con sus mecánicas. Nos ponemos en la piel de los «perceptores«, líderes de unas comunidades que han viajado a tierras lejanas para fundar un nuevo hogar. Sin embargo, el lugar que han encontrado no está vacío ni mucho menos. Las ruinas de antiguas civilizaciones están plagadas de espectros que, al hacer descender drásticamente la temperatura de la zona, inutilizan cualquier edificio que intentemos construir.
Aquí es donde entramos nosotros con nuestro talento especial para resolver problemas. Como perceptores, tenemos el don único de ver más allá del velo de la realidad y comunicarnos con estos espíritus. Nuestro objetivo no es aniquilarlos, al fin y al cabo, son almas errantes en pena, sino persuadirlos para que abandonen la región. El fin último es que permitan a nuestros exploradores prosperar y recolectar recursos. Al final de la partida en Haunted Lands, el perceptor que haya acumulado más puntos de victoria será coronado como el héroe de Kalena.
JUGABILIDAD Y REGLAS DE HAUNTED LANDS

Haunted Lands es tan sólido como exigente, aunque su reglamento está estructurado de una forma muy lógica. La partida se desarrolla a lo largo de tres «estaciones, cada una dividida a su vez en tres rondas. En cada ronda, los jugadores disponen de un turno para llevar a cabo sus acciones, esto nos obliga a tener muy clara la jugada previamente.
El tablero modular, compuesto por losetas de región que iremos explorando, además de una loseta central fundamental para nuestra economía: la ciudad de Kalena. Durante nuestro turno, utilizaremos nuestros marcadores de acción para movernos por la cuadrícula del mapa y recolectar recursos básicos (comida, madera, mineral y agua). Con estos, podremos construir estructuras, como molinos, aserraderos, minas y norias para nuestra comunidad.
El giro brillante de Haunted Lands reside en la gestión de la amenaza fantasma (y no hablamos de Darth Sidious). Los espectros bloquearán nuestras áreas de producción impidiendo su uso, y tendremos que usar nuestras habilidades para ahuyentarlos de los nodos de recursos. Si la cosa se pone difícil o nuestros bolsillos se vacían, siempre podemos volver a la seguridad de los muros de Kalena.
Allí podremos vender nuestras mercancías a cambio de Pecunia (la moneda oficial del juego), que nos servirá para mejorar a nuestro perceptor. Podremos aprender nuevas habilidades y entrenarlo para aumentar nuestro número de acciones disponibles por turno. La mecánica del juego es un constante tira y afloja entre conquistar territorio en el tablero central y volver a la ciudad para fortalecernos.
PRESENTACIÓN DEL JUEGO Y PIEZAS DE CALIDAD

Haunted Lands cuenta con un diseño visual y de componentes exquisito. La producción que nos trae SD Games es de las que justifican sobradamente su espacio en la estantería. Contamos con 25 meeples de madera tallados con la forma de espectros. Tenemos marcadores personalizados para cada tipo de edificio y un trabajo de ilustración de Paolo Scippo que lo convierte en un juego muy original. Le da una personalidad única, casi de cuento de hadas melancólico.
No podemos olvidar que Haunted Lands está categorizado con la dificultad de “experto” en su ficha técnica. No obstante, logra que la experiencia de la gestión de espacios y recursos económicos no supere los 60 minutos de duración para una partida normal. Las tres rondas por estación pasan volando, el ritmo no decae y nos obliga a optimizar cada movimiento. Sin embargo, no tenemos la sensación de que la partida se eternice y te robe toda la tarde.
CONCLUSIONES

En definitiva, Haunted Lands es mecánicamente exigente que obliga a exprimir nuestras neuronas sin necesidad de empeñar toda la tarde del domingo. La original fusión entre un tema paranormal de persuadir a espíritus olvidados y la clásica gestión de recursos encaja como un guante. Esto da como resultado una inmersión que pocas veces encontramos en juegos de esta categoría puramente estratégica.
Es un juego para los que no nos asusta invertir unos quince minutos en separar fichas y preparar el tablero. Para los que disfrutamos de esa tensión mental de «tengo que hacer cuatro cosas vitales pero las acciones solo me dan para dos». Es un título que se ha ganado un lugar de honor en nuestras estanterías, que entra por los ojos y se queda por sus mecánicas.

