Trailblazers reseña – Una edición de viaje para llevarte a todas partes
Trailblazers es uno de los últimos lanzamientos en su versión de viaje, que en España llega de la mano de Devir. Estamos ante un diseño de rutas exigente diseñado por Ryan Courtney e ilustrado por Seth Lucas. Un juego de colocación de losetas que se presenta en formato pocket (estuche de tela con cremallera y un mosquetón ) para llevar a cualquier parte.
En Trailblazers nos ponemos en la piel de exploradores que deben diseñar rutas de senderismo, ciclismo y kayak en plena naturaleza. El juego consta de cuatro rondas mediante una mecánica de draft, (el clásico «toma dos cartas y pasa el resto»). Todos los participantes jugamos en paralelo, lo que hace que las partidas sean más dinámicas, con una duración aproximada de treinta minutos. Pensado para jugadores de más de 8 años y hasta un máximo de 4, cuenta con modo solitario.
Comenzamos estableciendo nuestros campamentos (uno para cada temática, diferenciados por colores: verde, naranja y azul). A partir de ahí, el objetivo es colocar tramos de ruta para construir circuitos cerrados que empiecen y terminen en el campamento del color correspondiente. Al terminar la partida, cada segmento de un camino cerrado otorgará puntos. Si la ruta queda abierta, el esfuerzo habrá sido en vano y el marcador se quedará a cero.
EL DELICADO EQUILIBRIO ENTRE RIESGO Y FLEXIBILIDAD DE TRAILBLAZERS

En el transcurso de la partida, cuando estemos inmersos en el diseño de rutas, contamos con libertad para construir. Las cartas de sendero pueden solaparse unas sobre otras. Esta flexibilidad hace que el juego no penalice de una forma brutal una equivocación. Cuando, cometemos un error de cálculo o tenemos mala suerte al robar una carta, no tiraremos nuestra partida a la basura automáticamente.
Trailblazers nos invita a la improvisación, y a no sobrepensar los movimientos. Nos da la oportunidad de tapar caminos que se han quedado sin salida y reconducir las rutas. Sin embargo, no conviene que vayamos muy confiados. La tentación de alargar una ruta para rascar más puntos es constante, pero las rondas pasan y las cartas escasean.
HORA DEL RECUENTO

Cuando llegamos a la cuarta ronda en Trailblazers, automáticamente llega el final del juego. Una vez que el último sendero ha sido colocado sobre la mesa, llega el momento de la verdad: el recuento de puntos. La regla de oro es fundamental, solo puntúan los caminos que forman una ruta cerrada. El sendero debe nacer en un campamento de un color específico y, regresar a ese mismo campamento o a otro del mismo color.
Una vez diferenciamos las rutas que sí puntúan, de las que no, procedemos a contar. Cada carta de sendero que forman parte del bucle cerrado otorga 1 punto. (Las líneas de color verde para senderismo, naranja para ciclismo y azul para kayak). Si durante la partida has sido de los primeros en cumplir los requisitos de las cartas objetivo, sumas los puntos de bonificación de esa carta. Si hemos incluido la expansión de animales en la partida, sumamos puntos extra en función de los multiplicadores de las fichas de animales.
TODA LA PROFUNDIDAD DE LA CAJA GRANDE EN EL BOLSILLO

Trailblazers cuenta con varias ediciones diferentes publicadas, no obstante, La edición Travel nos parece la opción más equilibrada. Sacrifica los jugadores del cinco al ocho (un número de participantes poco habitual) a cambio de un formato de bolsillo. Hablamos de una funda indestructible, y una experiencia de juego que incluye los modos solitario avanzado y la expansión de los animales.
En definitiva, la edición Travel de Trailblazers es una propuesta de diseño bien optimizada que cumple con creces su cometido. Ofrece la profundidad de un juego de mesa de formato completo en un paquete pensado para la resistencia al aire libre. Su principal virtud es lograr que una mecánica de planificación de rutas sea ágil y exigente a la vez. Por supuesto, sin que el azar del reparto de cartas arruine la experiencia gracias a la flexibilidad de poder solaparlas y corregir errores. Estamos seguros de que esta edición de es perfecta para una escapada de fin de semana.

