El Juego del Calcetín reseña – El caos y las risas garantizados
El Juego del Calcetín es un lanzamiento que viene de la mano de Asmodee, de esos que garantizan las carcajadas, y caos sin filtros. Consultando la documentación oficial incluida en la propia caja, descubrimos que los responsables de la obra original son Jono y Nick. Dos hermanos muy competitivos que fundaron el sello Green Bros. Games.
La idea El Juego del Calcetín nació hace años de una forma sumamente original, dentro de su familia. De pequeños le robaban a su padre unos calcetines de senderismo para jugar por toda la casa a buscar parejas de objetos. Con el paso del tiempo, fueron perfeccionando el sistema, encontraron los calcetines ideales para el juego, devolviéndole los suyos a su padre en el proceso. Seleccionaron cuidadosamente los objetos más idóneos según la mecánica y el tamaño, y ajustaron las reglas.
COMPONENTES Y COMO JUGAR: EL ARTE DE TOCAR

Los componentes son tan curiosos como el propio nombre del juego sugiere. Un par de calcetines oficiales de «El Juego del Calcetín», con franjas azules y naranjas horizontales. Dos conjuntos idénticos formados por 30 objetos muy diversos en su interior. Dos marcadores de puntuación, un tablero de puntuación central que cuenta con una gran ruleta incorporada y un reglamento.
A nivel organizativo, El Juego del Calcetín está diseñado para participantes a partir de los 8 años de edad. Es muy flexible, permitiendo partidas íntimas a partir de 2 participantes, o bien masivas dividiendo a todos en 2 equipos. Antes de empezar la partida, la preparación exige meter un conjunto idéntico y completo de 30 objetos en cada calcetín. También debemos conectar debidamente la aguja de plástico a la ruleta del tablero. A partir de ahí, se divide a los jugadores en 2 equipos.
Cada equipo o jugador toma posesión de 1 calcetín lleno, escoge su propio marcador de puntuación y lo ubica en la casilla inicial del recorrido del tablero. Se selecciona a un participante de cada equipo, y uno de ellos gira con fuerza la ruleta para seleccionar un objeto al azar. Se pronuncia en voz alta el nombre del objeto y, a la voz de «¡preparados, listos, YA!», ambos participantes introducen la mano en el calcetín. El primer jugador que consiga encontrar y sacar triunfalmente el objeto gana 1 punto para su bando.
Los objetos deben extraerse de uno en uno, una vez finalizada la ronda y anotado el punto, el calcetín pasa al siguiente compañero de equipo. Gana la partida el primer grupo que alcance los 11 puntos, o bien 5 puntos en caso de ser una partida para solo dos participantes.
EL JUEGO DEL CALCETÍN TIENE LAS RONDAS ESPECIALES

Pero no todo puede ser caos dentro de El juego del Calcetin, es fácil caer en la tentación de hacer trampas, y es un gran acierto el marco normativo de «Los 3 Noes de El Juego del Calcetín«. El reglamento castiga sin miramientos y si te pillan, el otro equipo gana 1 punto inmediatamente.
No meter las dos manos: Únicamente se puede introducir una mano por la apertura del calcetín. No empezar antes de tiempo: no se puede acceder al interior del calcetín antes de que se nombre oficialmente el objeto. Y por supuesto, no mirar a escondidas: Está estrictamente echar un vistazo al interior del calcetin.
Lejos de conformarse con esta dinámica normal, el tablero incorpora rondas especiales que aportan variedad. Al girar la ruleta, la aguja puede deparar escenarios muy divertidos: Mano contraria: La ronda exige utilizar la mano no dominante. Con buen pie: El pequeño pie de plástico otorga puntos dobles.
Trébol de cuatro hojas: Te dará una gran ventaja, permitiendo que tu equipo empiece la ronda siguiente con la mano ya metida dentro del calcetín. La última, Cubos de la suerte: Cada calcetín esconde 3 pequeños cubos de madera en distintos colores. Si cae en la ruleta, hay que extraer el cubo del color exacto. Si te equivocas, lo dejas fuera y debes meter la mano otra vez. Gana la ronda quien encuentre primero el color acertado.
CONCLUSIONES

En definitiva, El juego del Calcetín es un diseño directo, bien ejecutado y que cumple con el objetivo fundamental de cualquier juego, divertir sin complicaciones. Es innegable que la gestión de sus componentes exige un poco de orden metódico para evitar que las piezas más pequeñas acaben permanentemente perdidas por las esquinas del salón. Pero para quienes buscamos desconectar el fin de semana y dejar a un lado las exigencias del día a día, es genial. La idea de compartir un rato de risas y piques sanos, El Juego del Calcetín es una adición del todo recomendable.

